La ciudadanía no tiene edad.

Han sido y son, mujeres y hombres, altas y bajos, con una licenciatura, estudios básicos o sin estudios; han sido trabajadores manuales, profesionales o intelectuales; vecinos de grandes ciudades o de pequeños pueblos, habitantes de nuestro mundo
que nos han legado su entrega como herencia.

La edad es solo una circunstancia personal y, como otras, una circunstancia cambiante. Una circunstancia que no puede condicionar su condición social. Las personas mayores son ciudadanos y ciudadanas, son alguien, son miembros activos de pleno derecho de la sociedad, protagonistas de su vida pasada, presente y futura.

Las personas mayores no son un problema, como a veces se transmite, son parte de la solución; a ellas les asiste su maestría en el vivir.

Nuestra sociedad no puede permitirse el lujo de prescindir de este grupo de población, de su experiencia, de sus ideas, de sus conocimientos, de sus miradas.

Desde Lares cuidamos y trabajamos día a día para garantizar sus derechos, su activa participación en la vida social, política, cultural y económica, aun en las situaciones de dependencia. En Lares cuidamos a esas personas, trabajamos con ellas, porque somos ellas y todos y todas, somos uno de esos “alguien”.

Declaración final del XIII Congreso Nacional de Lares

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y, por lo tanto, acepta nuestra política de cookies. Si lo desea, en este enlacepuede ver cómo configurarlasplugin cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Content is protected !!