

Para este año 2025, en Fundación Santa Justa hemos diseñado un plan al que hemos llamado Cuidamos Juntos. Este programa busca implicar a todas las personas que formamos parte de la gran familia de Santa Justa en cada uno de los pequeños detalles del cuidado de los 156 residentes.
Cuidamos Juntos significa diseñar visitas de calidad. Entendemos que, en ocasiones, puede ser difícil visitar a un ser querido con Alzheimer avanzado, especialmente cuando la comunicación verbal se vuelve casi imposible. Por ello, nuestro equipo trabaja para convertir esos encuentros en momentos significativos. Un ejemplo de ello es la posibilidad de participar en sesiones de estimulación sensorial, permitiendo que las visitas no solo sean beneficiosas para el residente, sino también para su familia, que podrá compartir un rato placentero, positivo y enriquecedor.
Otro de los ejes del programa es la iniciativa Estrechando Vínculos, que busca fomentar la participación de los nietos y la familia en la vida del centro. Esto incluye la posibilidad de celebrar cumpleaños dentro de nuestras instalaciones, organizar fiestas en el jardín durante la primavera y el verano, e invitar a los vecinos a compartir momentos con los residentes en espacios acogedores diseñados para recibir visitas. Más que la frecuencia de las visitas, lo que importa es que los momentos compartidos sean de calidad.
Además, creemos en la importancia de ofrecer actividades significativas a nuestros residentes. Muchas de las personas que llegan a Santa Justa han tenido una vida plena y enriquecedora. Es fundamental rescatar sus aficiones y gustos para que puedan seguir disfrutando de ellas en su día a día. Josefina es un claro ejemplo de ello. Fue maestra, soltera, disfrutó viajando y dedicó gran parte de su vida a cuidar de sus sobrinos. Si solo viéramos a Josefina como una persona mayor que necesita atención, su cuidado se limitaría a las tareas esenciales. Sin embargo, cuando conocemos su historia, todo cambia. Comprender quién ha sido Josefina transforma la forma en que nos acercamos a ella. Su cuidado se convierte en un acompañamiento. Pasamos de ser cuidadores a ser compañeros, ayudándola a mantener su identidad y su dignidad. Porque el verdadero cuidado no es solo atender necesidades físicas, sino preservar la esencia de la persona, respetando su historia, sus costumbres y aquello que la hace única.
También apostamos por la integración con nuestro entorno y con el mundo. Organizamos encuentros intergeneracionales con la guardería La Inmaculada, que se encuentra cerca de nuestro centro, y con la Asociación Igual a Ti, con quienes tenemos un convenio firmado. Juntos realizamos paseos y actividades recreativas, fortaleciendo la conexión entre generaciones y colectivos diversos.
Por último, para este año nos proponemos reforzar la importancia de la alimentación como un aspecto clave en el bienestar de nuestros mayores. No solo buscamos una dieta equilibrada y saludable, sino también una alimentación rica en sabores y recuerdos. Queremos que cada comida despierte los sentidos y evoque momentos especiales, como el olor de una tarta de manzana recién horneada o el aroma a lavanda en un armario.
Además, desde hace unos años, contamos con el programa Música para Despertar, que ha demostrado ser altamente beneficioso para personas con Alzheimer y otros deterioros cognitivos, activando la memoria musical y emocional, insistiendo en una aproximación del cuidado utilizando todos los sentidos.
En Santa Justa creemos que los sueños deben cumplirse hasta el último momento de la vida. Nuestra experiencia nos ha enseñado que es posible hacerlo, y cada día trabajamos para que quienes viven con nosotros vean sus deseos hechos realidad hasta el último día.