

Nuestra querida Rosario, como le gusta que la llamen, nació el 7 de octubre de 1919 en el hermoso pueblo de Nieva de Cameros. Este año ha celebrado un hito extraordinario: ¡105 años de vida! Rosario creció ayudando a sus padres en las labores del campo, entre la agricultura y la ganadería. Más tarde, formó una familia junto a su esposo, Juan Laspeñas, con quien tuvo tres hijos: Ángel, Juan y Salvador. Hoy, su familia se extiende a 6 nietos y 8 biznietos, que llenan de alegría cada uno de sus días con visitas llenas de cariño. Sus paseos favoritos son al parque de La Ribera y a la siempre animada calle Laurel, lugares donde se siente plena y en contacto con la vida.
Lo que más destaca de Rosario es su optimismo inquebrantable. Siempre ha sido una mujer elegante y llena de estilo. Desde joven le ha encantado pintarse los labios, arreglarse las uñas, usar tacones y vestir con las últimas tendencias. Pero no solo su apariencia refleja su espíritu; Rosario también fue una anfitriona y cocinera excepcional. Como buena riojana, adora las chuletillas de cordero lechal, el vermut con calamares y otros platos tradicionales como las alubias blancas y el bacalao a la riojana, que recientemente disfrutó con su familia en una comida inolvidable.
Cuando le preguntamos cuál es su secreto para una vida tan larga y plena, Rosario responde con sabiduría: “El secreto está en ver siempre el lado positivo de la vida, no perder tiempo en enfados o discusiones. El sentido del humor es un gran aliado, junto con la paciencia y el conformismo.” Desde que decidió ingresar en Santa Justa el 13 de abril de 2016, Rosario ha encontrado un verdadero hogar, rodeada de personas con quienes compartir historias y momentos entrañables.
Rosario forma parte de una realidad cada vez más notable en España: el creciente número de centenarios, cuyo estilo de vida refleja no solo los avances en la calidad de vida, sino también el cuidado integral y humano que caracteriza a nuestra sociedad. Personas que han vivido un siglo lleno de cambios históricos, sociales y tecnológicos, y sus historias nos invitan a reflexionar sobre cómo cada etapa de la vida puede ser significativa si está acompañada de hábitos saludables, vínculos afectivos y un entorno que favorezca el bienestar. Según datos recientes, España se posiciona como uno de los países con mayor esperanza de vida en el mundo, gracias a factores como la dieta mediterránea, una atención médica avanzada y el fuerte sentido de comunidad.
En el año 2022, más de 20.000 personas en nuestro país ya habían alcanzado la extraordinaria cifra de 100 años o más, una estadística que resalta tanto los logros individuales como los esfuerzos colectivos en la promoción de una vida longeva y de calidad. Historias como la de Rosario nos inspiran, recordándonos que no solo es importante vivir más tiempo, sino también hacerlo disfrutando de los pequeños momentos que nos ofrece cada día. Estas vidas centenarias nos enseñan que mantener una actitud positiva, valorar las conexiones humanas y cuidar tanto el cuerpo como la mente puede marcar la diferencia a lo largo de los años. Rosario y sus contemporáneos nos brindan una valiosa lección de gratitud y amor por la vida, que merece ser escuchada y valorada.
Gracias, Rosario, por ser un ejemplo de vitalidad, alegría y amor.
¡Tu vida es una verdadera celebración!