

Rojo es igual a supervisión. Nuestras compañeras supervisoras son las encargadas de conocer y coordinar en cada momento qué actividad se está realizando y en qué estado está cada uno de nuestros residentes.
Verde es enfermería. Tanto enfermeros como auxiliares son los encargados de velar por el cuidado de la salud de los residentes. Entre sus funciones está llevar la supervisión de la medicación, realizar las curas necesarias, tomar constantes y signos vitales, gestionar tratamientos médicos y estar atentos a cualquier cambio en la condición de los residentes.
Azul es terapia ocupacional. Son los encargados de realizar actividades que ayuden a conseguir un mayor grado de independencia e integración, facilitando técnicas que permitan mantener las actividades básicas de la vida diaria . Estimulan y mantienen las capacidades cognitivas, fomentar la participación de los residentes en actividades de ocio y tiempo libre.
Fucsia pertenece a la trabajadora social. Desde dar la bienvenida al residente y sus familias, velando por su bienestar individual y con el grupo, orientación con respecto a ayudas y programas, estar con las familias, resolver y canalizar dudas, sugerencias e implementar programas con otras instituciones.
Marrón es para los fisioterapeutas. Bajo prescripción médica o de nuestro centro, los fisioterapeutas son los encargados de fomentar la movilidad, la funcionalidad y el bienestar físico de los residentes, con actividades específicas en el caso de una rehabilitación o más generales, que ayudan a preservar la independencia de los residentes.
Naranja es el color de los psicólogos. Estos profesionales se enfocan en el bienestar emocional y social de los residentes. Brindan apoyo emocional y asesoramiento, tanto a residentes como a familias, y son una pieza clave en la convivencia en la vida de Santa Justa.
1. Facilita el reconocimiento. Tanto los residentes, como las familias y otros compañeros pueden reconocer fácilmente a qué departamento corresponde cada uno o qué función desempeña en la institución.
2. Mejora la comunicación, ya que es más fácil distinguir a qué tipo de profesional puedes preguntar sobre alguna cuestión en concreto o quién está atendiendo al residente en un momento determinado, o en qué momento se encuentra desarrollando una u otra actividad.
3. Fortalece el equipo, ayudando a mejorar el sentido de pertenencia, y mejora la seguridad, ya que es muy visible quién forma parte del equipo de profesionales.
En casa, también podrás ver batas y uniformes blancos, por ejemplo, a la dirección del centro, al equipo de gerocultores, al equipo médico, al personal de cocina y lavandería, y podrás distinguir a nuestro equipo de limpieza con sus pantalones de cuadros azules y blancos.